¿No me oyes?
¿No ves que estoy aquí, junto a tí?
No sé que está pasando, estás ahí, estoy a tu lado y sin embargo parece que nos separa algo.
Me gustaría saber por qué me siento así, tan fuera de...
Acaso...
Tengo que buscar que es lo último que puedo recordar.
¿Pero qué te pasa, por qué lloras?, no estarás llorando... por mí.
¿Por qué me nombras mientras lloras? Estoy aquí, como siempre.
Habíamos quedado para cenar, ¿verdad? Sí, eso era, p
ero luego, ¿Qué ocurrió?
Recuerdo que llovía, apenas veía a través del parabrisas, luego...
algo se cruzó, pero... no llegué a verlo... creo, y ahora me veo aquí, sin que puedas sentirme.
Pero conmigo hay algo más, no estoy a solas, los siento y noto buenas vibraciones, sinceramente
me sentiría mejor si no te viera llorar, no llores, por favor, quiero estar aquí, todo es más fácil no
siento estrés, ni prisas, sólo me siento mal por
verte así.
Si esto es morir.
Me hubiera gustado que muriéramos juntos...









Decía que había cadáveres enterrados en el jardín y que salían de sus tumbas y la amenazaban con la muerte.
Finalmente, sus amigos, pensando que había perdido el juicio, la ingresaron en un centro psiquiátrico en Alemania el pasado 20 de octubre.
Ese mismo día, el propietario del bungalow, que había iniciado unas obras para el riego automático en el jardín, se encontró con un muerto enterrado en él.

